Impulsar una cultura empresarial que permita a los empleados trabajar desde cualquier lugar tiene diversos beneficios, más allá de un aumento de la productividad. Por ejemplo, mejora el ambiente de trabajo y aumenta la lealtad en la organización. Además, es un aspecto clave para atraer a nuevos empleados, en un mercado laboral cada vez más competitivo.
La flexibilidad se ha convertido en algo muy valorado en el lugar de trabajo. Tanto que un estdudio de la Universidad de Lancaster prevé que el trabajo flexible será la principal forma de trabajo para el 70% de las empresas en una fecha tan próxima como 2020. Una cultura que significa que nadie estará limitado por la ubicación geográfica, permitiendo a las empresas contratar a los mayores talentos del mundo, literalmente.
La idea de trabajar en cualquier lugar es cada vez más importante para los solicitantes de empleo, los millennials valoran especialmente la idea de la flexibilidad, el 45% afirma que tiene prioridad sobre el sueldo a la hora de elegir un nuevo trabajo. No ofrecer flexibilidad podría tener un coste para la empresa si el personal más valioso opta por irse a la competencia que sí ofrece estos beneficios, según explica Marco Landi, presidente de Polycom.
La «fuga de cerebros» es un peligro real para las empresas que no ofrecen un trabajo flexible. No sólo no atraerán al mejor talento posible, sino que los empleados clave podrían buscar la flexibilidad en su lugar de trabajo, especialmente los que vuelven a su puesto de trabajo después de una baja laboral larga, como la baja por maternidad o una baja médica de larga duración.
Para que el poder trabajar desde cualquier lugar sea un factor importante a la hora de atraer y retener a los empleados, debe ser omnipresente en toda la organización. Tenemos que garantizar que dicha flexibilidad está al alcance de todos los trabajadores de la empresa. Esta es la única forma de conseguir el ROI máximo del cambio organizacional. Cuando todo el mundo puede trabajar desde cualquier lugar, lo hacen, no existe la preocupación de si al aceptar el horario o lugar de trabajo flexibles estarán en desventaja en comparación con sus compañeros.
Además, con un enfoque global no hay resentimiento hacia los miembros del equipo que tienen derechos de trabajo flexibles, ya que todos tienen las mismas oportunidades. En el pasado muchas organizaciones sólo ofrecían horarios flexibles a las madres o padres, sin considerar el impacto que esto tiene en las relaciones de equipo. En las organizaciones donde todos los equipos de trabajo trabajan desde donde quieren, se aprecia que éstos están más cohesionados, y trabajan juntos de manera más eficaz. Una vez más, mejora la productividad.
Para obtener beneficios reales no se puede implementar a medias la cultura de trabajo flexible. Todos los trabajadores deben poder elegir desde dónde trabajan.
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