Los trabajadores de Isolux que se han acogido al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) voluntario han alcanzado el número mínimo fijado por la compañía en la filial de construcción -Corsán Corviám-, pero no en la de ingeniería ni en el grupo, lo que abre la puerta a medidas adicionales en ambas.
La dirección de Isolux, el administrador concursal y los representantes de los trabajadores han firmado hoy el acuerdo definitivo sobre el ERE voluntario, que contempla la extinción de, al menos, 356 empleos en las tres sociedades con mayor número de trabajadores (construcción, ingeniería y grupo), según las actas suscritas por las partes.
En Corsán Corviám Construcción, el número de voluntarios ha ascendido a 169, pero 11 solicitudes han sido vetadas por la empresa -que tenía esa potestad-, lo que deja la cifra final en 158, justo el mínimo establecido por la compañía.
El número fijado inicialmente por la empresa era de 176, pero la dirección acordó con los trabajadores que si se llegaba al 90% no se realizarían ajustes adicionales.
En el caso del grupo, se han presentado 44 bajas voluntarias, de las que la compañía ha aceptado 43, cifra que queda ligeramente por debajo del mínimo establecido (46).
La diferencia es mayor en Isolux Ingeniería, puesto que los voluntarios han sido 169, de los que 14 han sido rechazados por la empresa, lo que deja el número final en 155, frente a los 193 fijados como mínimo.
Según fuentes sindicales, el hecho de no llegar al mínimo de voluntarios exigido en Ingeniería y en el grupo deja abierta la puerta a que la empresa tome medidas adicionales, por ejemplo un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).
No obstante, estas fuentes consideran que en el caso del grupo es improbable porque la diferencia es mínima.
Además, los voluntarios rechazados por la empresa podrán acogerse al ERE cuando desaparezcan las causas que dieron lugar al veto.
A estas bajas voluntarias hay que sumar las que se produzcan en Isolux Servicios e Isolux Energy Investments, filiales con un número más reducido de empleados.
Los acogidos al ERE recibirán una indemnización de veinte días de salario por año trabajado, con un tope de doce mensualidades.
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