Estas celebraciones permiten disfrutar de un ambiente más relajado que promueve el relacionarse tanto con nuestros compañeros habituales como con personas de otras áreas. Esto favorece, sin duda, las relaciones laborales, pero sobre todo sirven para aumentar el compromiso y el sentido de pertenencia con la empresa.
¿Tu empresa organiza un encuentro con motivo de la Navidad? Si es así, siempre es recomendable recomendar algunas pautas de comportamiento para no desentonar y no dañar así tu imagen profesional pues, aunque se trata de una fiesta, y la idea es pasarlo bien, no hay que olvidar que con quienes estás no son tus amigos -aunque puede ser que algunos lo sean- recuerda que los jefes y otros compañeros están también ahí. De lo contrario afectará, posiblemente, a tu credibilidad como profesional.
Entonces, ¿qué está permitido y qué no?
- El error más común es abusar del consumo de alcohol. Si pasamos los límites, lo más seguro es que uno termine bailando encima de la mesa, o tirándose a una piscina con ropa. Todo irá muy bien ese día pero, cuando vuelvas el lunes a la oficina, no querrás mirar a nadie. Su consumo, por supuesto, debe ser siempre moderado.
- La vestimenta es un punto muy importante según qué tipo de fiesta se haya organizado, y del tipo de empresa. Si se trata de una cena de gala, deberemos utilizar ropa de lo más formal como un traje. Si se trata de algo informal, la ropa de sport será siempre un buen aliado.
- El comienzo de las fiestas, mientras se espera a que vayan llegando todos, ofrece la oportunidad de conversar con los compañeros, y también con los superiores. Si se llega tarde, se pierde esta posibilidad.
- No se debe ser antisocial y limitarse a conversar con los mismos compañeros de siempre. Esta es una oportunidad para generar redes de contacto importantes. Diversifícate y preséntate a las personas de otros departamentos.
- Si bien es un ambiente distendido, y la idea es no hablar de trabajo, evita las bromas y chistes obscenos. Alguien puede sentirse ofendido y lo recordará al día siguiente.
- No critiques a tus jefes ni a la empresa. Que sea un ambiente de relax no significa que se pueda decir todo lo uno que piensa. De lo contrario, el trabajador puede quedar como un “chismoso”, e incluso puede afectar su honestidad y lealtad con su equipo y el jefe. Siempre es mejor dejar las opiniones para una junta oficial.
“Incluso las fiestas de navidad son una gran ocasión para generar redes de contacto importantes para el futuro profesional. Por eso no se debe faltar a este tipo de evento corporativos ya que pueden resultar una buena oportunidad para mejorar tu desarrollo laboral, tanto en la empresa como fuera de ella”, señala Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España.
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