RRHH Digital. Según un reciente estudio realizado por Aon Consulting, un 22 por ciento de los trabajadores españoles encuestados afirma que la última vez que se tomaron un día de baja fue por motivos personales, lo que representaría cerca de 28 millones de días al año de ausencia laboral no justificada por razones reales de enfermedad. Otro 13 por ciento afirma que se tomó su último día de baja para atender a algún miembro de su familia.
Contando con que cada año se registran más de 125 millones de días de baja por enfermedad en España y asumiendo ese porcentaje de ausencias no justificada, y que la media de la jornada laboral está en 8 horas, el coste para las empresas españolas ascendería a más de 220 millones de horas laborales. Si estas horas laborales perdidas por enfermedad no justificada las multiplicamos por el coste salarial medio de las bajas por enfermedad, el coste total asciende a 9.100 millones de Euros.
Esta conclusión forma parte de la investigación “European Employee Benefits Benchmark“, que Aon Consulting ha realizado entre más de 7.500 trabajadores en Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Holanda, Noruega, Reino Unido y Suiza, diez de las economías líderes en Europa.
Los españoles son los trabajadores europeos que más alegan haberse ausentado del trabajo por motivos personales (22%), seguidos de los ingleses y los irlandeses (21%) y los holandeses (20%). En el otro lado de la tabla aparecen los daneses (4%) y los noruegos (10%) con los ratios más bajos.
En relación con estos datos, Jorge García-Perrote, Director en Aon Consulting, explica que “un porcentaje alto de los trabajadores españoles encuestados (33%) declara que unas condiciones laborales flexibles les ayudarían a reducir el ratio de ausencias no justificadas en el trabajo. Este ratio es de los mayores entre los países participantes en este estudio, siendo la media de un 26%. Este hecho debería invitarnos a todos a seguir profundizando en la aplicación de medidas en pro de la conciliación de la vida personal y profesional, buscando ejemplos prácticos en los países de nuestro entorno”.
Añade también que “resulta interesante ver cómo en España, de forma comparativa con el resto de países participantes, medidas de orden económico orientadas a fomentar unos niveles bajos de absentismo no resultan tan atractivas (16% frente a una media del 24%). Esto es consecuencia del escaso impacto que el absentismo tiene en los ingresos medios del trabajador en España”.
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