RRHH Digital. Francisco Aranda, Presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT), lamenta los “malos datos arrojados por esta EPA, que desgraciadamente ofrecen una tasa de desempleo peor de lo que habíamos previsto desde AGETT”.
“Cuando el “Boletín AML Afi-AGETT” situó su previsión en una tasa de paro del 19,9%, con un aumento intertrimestral de 230.000 parados, hubo quien la tachó de pesimista. Pero los hechos muestran que la realidad es todavía peor. En el primer trimestre el número de parados ha crecido en 286.000 personas y ya alcanzan la desgraciadamente histórica cifra de 4,6 millones. Esto supone que más del 10% de los hogares españoles tiene a todos sus miembros activos en paro”.
Según Aranda se confirman, asimismo, las previsiones de la patronal de las ETT sobre la evolución de la población activa. “La fuerza laboral de nuestro país rompe la tendencia que venía mostrando y aumenta, por primera vez desde hace un año, de forma intertrimestral, en 34.400 activos. Aunque de forma interanual la población activa vuelve a desanimarse (-0,4%), se aprecia un ligero aumento de la fuerza laboral respecto al trimestre anterior (0,1%). Y es la mujer, una vez más, la que se anima, en este trimestre, a la búsqueda activa de empleo, reduciendo el ‘efecto desánimo’”. Pero también son ellas las que baten un nuevo y negativo récord, “superando, por primera vez en la historia, las dos millones de desempleadas”, subraya el máximo representante de AGETT.
Aranda destaca como positivo este aumento intertrimestral de la población activa porque “podría significar que mejoran las expectativas de cara a los próximos meses debido a su favorable estacionalidad para el empleo”. Aunque avisa de que “el aumento de la fuerza laboral podría suponer una mayor bolsa de parados si no se recupera el empleo”.
Los parados que llevan más de un año buscando un empleo (los parados de larga duración) han aumentado en 294 mil en este trimestre, y se sitúan ya en 1.787.400. “Una de las situaciones más peligrosas sería la de caer en el paro estructural”, afirma Aranda. “No sólo por los costes que suponen para el Estado, si no porque descapitaliza al parado, minando su empleabilidad y por lo tanto, sus posibilidades de encontrar un empleo. Evitar esta situación pasa por la mejora de la intermediación laboral y la modernización de los servicios públicos de empleo”.
Concluye el presidente de la organización empresarial que “a la vista de la situación no es razonable alegar problemas de agenda que puedan retrasar la toma de decisiones en el seno del diálogo social. Hace apenas un año nadie creía poder hablar de 4 millones de parados, pero hoy superamos los 4,6 millones”. “El futuro de la credibilidad de este país y de su competitividad están en juego estos días, por lo que hay que actuar de forma inmediata”.
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