El Ayuntamiento de Mérida ha convocado el concurso para el servicio de coordinación y gestión del Pacto por el Empleo. Este contrato cuenta con un presupuesto de más de 360.000 euros y un plazo de ejecución de 61 meses, ya que contempla los trabajos previos a la aplicación del plan y las tareas posteriores de evaluación.
El Diario Oficial de la Unión Europea publicó ayer el anuncio de licitación de este concurso, con lo que se cumple el requisito de ofrecer información ante los países comunitarios sobre la contratación de los trabajos de coordinación del proyecto. En las próximas semanas, tras la aparición en los boletines nacionales, comenzará el plazo de presentación de ofertas por parte de las consultoras interesadas en llevar a cabo este trabajo.
Este periodo de recepción de solicitudes concluirá el próximo 31 de octubre. El Gobierno local espera poder adjudicar las labores de coordinación del Pacto por el Empleo antes de que acabe este año y comenzar con las primeras medidas a principios del 2009.
Como explica Julio César Fuster, delegado de Participación Ciudadana del Consistorio emeritense, la empresa que resulte elegida deberá ofrecer un apoyo técnico al Gobierno local, que se encargará de la gestión económica. Su función será coordinar los trabajos con las distintas asociaciones y entidades participantes en el proyecto.
El primer paso
Este concurso supone la puesta en marcha del Pacto Local por el Empleo, que recibió el visto bueno de la Unión Europea el pasado mes de mayo. Unas semanas antes, a mediados de febrero, el Consistorio firmó un acuerdo con 17 asociaciones empresariales y sociales con el compromiso de colaborar en materia de formación y creación de empleo.
Estas entidades participarán en distinto grado de implicación. Algunas ofrecerán su apoyo en cuestiones como prácticas de los alumnos, otras asumirán también tareas de formación y un tercer grupo incluso se compromete a realizar contrataciones en firme.
El objetivo es formar a cerca de 450 personas y generar más de 200 puestos de trabajo en áreas vinculadas al sector servicios (camareros, dependientes de comercio, guías turísticos), industria, transporte, arqueología y atención a la dependencia.
El Pacto Local por el Empleo se centrará en colectivos especialmente desfavorecidos en el mercado laboral: menores de 30 años, parados de larga duración y mayores de 45 años, mujeres, inmigrantes, gitanos, discapacitados físicos y psíquicos y ex-toxicómanos.
El proyecto se llevará a cabo en cuatro fases. Un primer apartado se centrará en la recopilación de datos, lo que incluye un informe sobre el estado actual del desempleo en Mérida y sobre los colectivos con mayores dificultades de acceso a un trabajo.
Este estudio socioeconómico servirá de base para conocer las necesidades del empresariado local y para identificar los nuevos nichos de empleo, una necesidad acuciante ante el nuevo panorama que se abre con la crisis de la burbuja inmobiliaria. «No sería lógico formar a albañiles, porque es un sector que está a la baja», apunta Saturnino González, consejero municipal de Formación y responsable del proyecto junto a Julio César Fuster.
A continuación, se analizarán los datos obtenidos y, en una tercera fase, se diseñarán y ejecutarán las medidas a tomar. Por último, se deberá elaborar una memoria sobre los resultados de la actuación, para justificar la inversión realizada y conocer si se han cumplido los objetivos.
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