¿Por qué el canciller Willy Brandt se arrodilló en 1970 ante el antiguo gueto judío de Varsovia? ¿Cómo es el escudo de Baviera? Saber la respuesta a estas y a 30 preguntas más sobre la cultura y la política de Alemania será necesario para todo aquel que quiera convertirse en alemán.
A partir del 1 de septiembre, los extranjeros que deseen adquirir la nacionalidad alemana deberán, como ya pasa en Estados Unidos o en Gran Bretaña, someterse a un examen para probar sus conocimientos políticos, históricos, culturales y sociales sobre Alemania.
El ministerio del Interior presentó esta semana las características de esa medida, prevista en una ley aprobada en 2007 y con la que Alemania quiere remediar algunos fallos de su modelo de integración, el llamado ‘multikulti’ (multicultural), actualmente en crisis pese a que ha permitido a más de un millón de personas adquirir la nacionalidad alemana desde el año 2000.
Para los solicitantes -que deben vivir en el país desde hace ocho años y tener una ficha policial limpia- el examen se añade a las pruebas de idiomas que también deben superar y a las entrevistas personales impuestas por algunos Estados para tratar de comprobar su "sinceridad".
La idea del examen está apoyada por los dos grandes partidos de la coalición gubernamental de la canciller alemana, Angela Merkel. Sin embargo, algunos responsables del Partido Social Demócrata (SPD) consideraron que ciertas preguntas son "demasiado especializadas".
Por su parte, el opositor partido de la izquierda radical, el Die Linke, criticó la medida por considerarla "superflua".
Pese a las críticas, a partir de septiembre los aspirantes a ser alemanes tendrán que aprender las respuestas a 310 preguntas preparadas por una universidad de Berlín por encargo del Gobierno, que estarán disponibles en internet.
Aquellos inmigrantes que cuenten con un título de estudios alemán no tendrán que hacer el examen.
El día ‘x’, el candidato tendrá que contestar a 33 preguntas seleccionadas al azar de entre las 310 posibles. Cada pregunta constará de cuatro respuestas posibles entre las que el "alumno" deberá elegir la correcta. Tendrá que responder bien al menos 17 para poder ser alemán.
El diario Suddeutsche Zeitung señaló recientemente que el examen no es difícil y que quienes lo concibieron no se esperan que los candidatos tengan "el nivel de un politólogo".
Sin embargo, "muchos alemanes no lograrían pasarlo", denunció el diputado verde (oposición), Hans-Christian Strobele.
Un periodista del diario Berliner Zeitung hizo una prueba entre los transeúntes de una calle de la capital y constató que fueron pocos los alemanes capaces de citar la fecha de nacimiento de la República Federal Alemana o de explicar el papel de la oposición parlamentaria.
"Felizmente no se nos impuso un examen así en 1990 (cuando se produjo la reunificación alemana) a los alemanes de la ex República Democrática", dijo al Berliner Anita Apfel, una de las "ciudadanas de a pie" interrogada por el periodista.
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