Las autoridades rumanas acusan a España de discriminar a los rumanos después de que el Ministerio de Trabajo de Madrid decidiera imponer visados laborales a los rumanos que trabajan en España más de seis meses, pese a que Rumanía llegó a ser miembro de la Unión Europea (UE) el pasado 1 de enero.
El pasado martes, la Embajada de España en Bucarest informó al Ministerio de Trabajo, Solidaridad Social y Familia de Rumanía de que a partir del 1 de enero de 2007 los ciudadanos rumanos precisarán visado laboral en caso de que realicen actividades laborales de una duración superior a seis meses.
"Se trata claramente de una discriminación", declaró a EFE Daniela Nicoleta Andreescu, secretaria de Estado en el Ministerio y responsable del departamento del Trabajo en el Extranjero.
Andreescu precisó que el mantenimiento de visados laborales para los trabajadores rumanos, ciudadanos de la UE, por España "representa una violación de la directiva 38/2004 de la Comisión Europea y de la jurisprudencia comunitaria en materia".
Destacó que España es el único país de la UE que mantiene la obligatoriedad del visado laboral después del 1 de enero de 2007 y que el resto de los países miembros de UE aplican las normas comunitarias en la materia.
Desmintió informaciones de la prensa española según las cuales se ha llegado a un "incidente diplomático" entre los dos países y destacó que el Gobierno rumano no ha notificado al Gobierno español su intención de denunciarle ante la Comisión Europea (UE). Añadió que "deseamos una solución amistosa de esta situación".
Andreescu precisó que su departamento notificó esta situación al Ministerio de Asuntos Exteriores y al Ministerio de Trabajo de España el pasado 29 de diciembre de 2006, cuando la Embajada de España informaba a los trabajadores admitidos que deben presentarse con los documentos necesarios para obtener ese visado.
La secretaria de Estado explicó a EFE que la medida impuesta por el Ministerio de Trabajo de España crea grandes dificultades para los rumanos que quieren trabajar en ese país.
Los trabajadores, cuya aplastante mayoría viene del campo, tienen que desplazarse a Bucarest, apuntarse para conseguir el visado, hacer gastos de desplazamiento y obtención de los documentos necesarios y emprender un viaje más para tomar el pasaporte con el visado.
El visado implica también la obligatoriedad de viajar a España con pasaporte, mientras que en los demás países de la UE tienen acceso sólo con el documento de identidad.
Daniela Nicoleta Andreescu subrayó que debido a todos estos problemas los rumanos se orientan hacia otros mercados, o incluso hacia el mercado interno.
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