Alrededor de medio millar de representantes sindicales de diez países de la UE, incluido España, se manifestaron el jueves ante la sede del Consejo para denunciar la superpoblación de las cárceles comunitarias.
Los sindicatos convocaron la manifestación, la primera de ese tipo celebrada a nivel comunitario, con motivo de una reunión de ministros europeos de Justicia e Interior.
El responsable de la sección estatal de instituciones penitenciarias de CCOO, José Miguel Guzmán, explicó a Efe que 35 representantes sindicales de toda España se desplazaron a Bruselas para apoyar la protesta, en la que participaron además agentes penitenciarios de, entre otros países, Francia, Alemania y el Reino Unido.
Según Guzmán, en toda Europa los centros penitenciarios ‘están sufriendo una importante degradación por culpa de la masificación’, lo que hace que los presos sufran junto a la privación de libertad, una ‘segunda condena’ relacionada con unas ‘condiciones infrahumanas de hacinamiento’.
Por su parte, el responsable de prisiones de CCOO de Cataluña, Juan Carlos Blanco, explicó que esas condiciones repercuten además en las condiciones de trabajo en las prisiones, con un aumento del peligro de agresiones, la desmotivación personal y profesional y los riesgos para la salud laboral.
Según los representantes de CCOO, hace falta nuevas infraestructuras y más plantilla, situación que no sólo afecta a España sino a todos los países de la UE, salvo Dinamarca.
Los sindicalistas alertaron además contra la privatización de las prisiones e hicieron hincapié en que ‘la potestad punitiva debe ser exclusiva del Estado’.
La Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (FSESP) denunció esta semana que la población penitenciaria en las cárceles españolas supera en un 33 por ciento su capacidad de ocupación.
Según la FSESP, la media europea de superpoblación penitenciaria se sitúa en un 25 por ciento, siendo Bulgaria el país más afectado -un 98 por ciento- y Suecia el que tiene el índice más bajo, un 4 por ciento.
Los motivos fundamentales del exceso de reclusos son el recurso a veces exagerado a las detenciones preventivas, la disminución de la puesta en libertad anticipada o la poca inversión en construcción de nuevos establecimientos penitenciarios.
Los participantes en el acto abogaron por la apertura de un amplio debate a nivel europeo sobre la política carcelaria a efectos de evitar que evolucione hacia el modelo estadounidense.
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