Las mujeres negras que sienten que fueron víctimas de discriminación racial son más propensas que el resto a desarrollar cáncer de mama, indicó una nueva investigación.
El estudio, que incluyó el seguimiento de 59.000 afroamericanas durante seis años, halló que las que sufrían más situaciones de discriminación racial tenían más riesgo de contraer cáncer de pecho.
Los autores hallaron que la relación fue más sólida en las menores de 50 años.
Esto es especialmente interesante, destacaron los autores, dado el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre en las mujeres mayores, el cáncer mamario es más frecuente entre las mujeres negras jóvenes que entre las blancas jóvenes.
Es posible que la discriminación racial influya de alguna manera, indicó el equipo dirigido por la doctora Teletia R. Taylor, de la Howard University, en Washington D.C.
Los resultados fueron publicados en American Journal of Epidemiology.
Estudios previos sugirieron que, en el tiempo, la discriminación percibida podría afectar la salud. Una explicación sería que las diferencias en el tratamiento actúan como fuente de estrés crónico, el cual está relacionado con una baja calidad de salud.
En el nuevo estudio, se les preguntó a las mujeres con qué frecuencia habían sufrido discriminación "cotidiana", como recibir peor servicio que otros en los comercios o sentir que la gente les "teme" o actúa sintiéndose superior a ellas.
Los investigadores también preguntaron a las participantes si alguna vez habían recibido un trato injusto en el trabajo, al buscar alojamiento o por parte de la policía, todos ejemplos de discriminación grave.
El equipo halló que las mujeres que decían que se enfrentaban con todo tipo de discriminación cotidiana tenían un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Lo mismo se observó con la discriminación grave; las mujeres que sufrían discriminación laboral, por ejemplo, tenían un 32 por ciento más riesgo de padecer cáncer de pecho que aquellas que no la sentían.
Las mujeres que decían que habían sufrido discriminación laboral, al buscar alojamiento y de parte de la policía eran un 48 por ciento más propensas a desarrollar la enfermedad que las que no habían experimentado situaciones de discriminación.
El equipo afirmó que se necesitan más estudios para confirmar estos resultados y descubrir los motivos de la relación entre el racismo y el cáncer de mama.
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